CUENTOS Y LEYENDAS DE PETÉN
Página 1 de 1. • Compartir •
CUENTOS Y LEYENDAS DE PETÉN
Entre las leyendas peteneras, sobresalen narraciones de aparecidos y ánimas en pena.
En sus leyendas autóctonas, destaca la Ixtabay, a ésta se le conoce como un "espanto" vinculado al lago Petén Itzá, a los ríos, a la ceiba y a las montañas. Dicen en San Andrés, y en los campamentos chicleros Paso Caballos y Carmelitas, que se trata de una hermosa mujer, alta, vestida de blanco, que se aparece en los caminos "a los hombres trasnochadores y enamorados".
La Ixtabay también se les aparece a las mujeres enamoradas y celosas, entre las aguadas y las veredas de selva así como en las aldeas cercanas a Poptún y Dolores. Es una variante muy auténtica y particular de la Siguanaba.
El Boob Uitz o tigre del cerro Cajui, es otro "espíritu" petenero.

Uno de los cuentos más arraigados en Petén es la del Caballo de Cortés, que se escucha en los pueblos del lago como San Miguel y Santa Elena. Cuentan que cuando Hernán Cortés, en los tiempos de la Conquista de México y Guatemala, dirigía su expedición hacia Honduras, y cuando pasó por las márgenes del lago Petén Itzá; como iba "muy cansado y agotado", dejó recomendado su caballo a los Itza'es del Señorío del Rey Caneck.
Cortés ya no regresó a México por esa ruta, y el caballo se quedó con los itza'es, pero el animal se murió de tristeza porque ellos le daban de comer flores y plumas preciosas, y no lo sacaban a pasear. Los indígenas con la pena de quedar mal con Cortés, construyeron uno de piedra, "igualito y del mismo color".
El caballo quedó entre los itza'es, quienes lo adoraron como deidad. Pero una vez que querían trasladarlo de la punta del Nij Tum cerca de San Andrés, hacia la Isla de Flores; la balsa donde lo llevaban dio vuelta, el caballo cayó al agua y quedó parado en el fondo del lago. Los lancheros dicen que el caballo está todavía ahí, frente a Tayasal, es decir, frente a la Isla de Flores, y puede ser visto en las mañanas claras.
Los lancheros de San Benito cuentan que han escuchado los relinchos del caballo en las noches del Día de San Juan, y que se oyen sus pasos en el fondo del lago. Los habitantes de la aldea El Remate, dicen que debido a las flores que le dieron al caballo, a la isla se le dio el nombre de Flores.

En sus leyendas autóctonas, destaca la Ixtabay, a ésta se le conoce como un "espanto" vinculado al lago Petén Itzá, a los ríos, a la ceiba y a las montañas. Dicen en San Andrés, y en los campamentos chicleros Paso Caballos y Carmelitas, que se trata de una hermosa mujer, alta, vestida de blanco, que se aparece en los caminos "a los hombres trasnochadores y enamorados".
La Ixtabay también se les aparece a las mujeres enamoradas y celosas, entre las aguadas y las veredas de selva así como en las aldeas cercanas a Poptún y Dolores. Es una variante muy auténtica y particular de la Siguanaba.
El Boob Uitz o tigre del cerro Cajui, es otro "espíritu" petenero.

Uno de los cuentos más arraigados en Petén es la del Caballo de Cortés, que se escucha en los pueblos del lago como San Miguel y Santa Elena. Cuentan que cuando Hernán Cortés, en los tiempos de la Conquista de México y Guatemala, dirigía su expedición hacia Honduras, y cuando pasó por las márgenes del lago Petén Itzá; como iba "muy cansado y agotado", dejó recomendado su caballo a los Itza'es del Señorío del Rey Caneck.
Cortés ya no regresó a México por esa ruta, y el caballo se quedó con los itza'es, pero el animal se murió de tristeza porque ellos le daban de comer flores y plumas preciosas, y no lo sacaban a pasear. Los indígenas con la pena de quedar mal con Cortés, construyeron uno de piedra, "igualito y del mismo color".
El caballo quedó entre los itza'es, quienes lo adoraron como deidad. Pero una vez que querían trasladarlo de la punta del Nij Tum cerca de San Andrés, hacia la Isla de Flores; la balsa donde lo llevaban dio vuelta, el caballo cayó al agua y quedó parado en el fondo del lago. Los lancheros dicen que el caballo está todavía ahí, frente a Tayasal, es decir, frente a la Isla de Flores, y puede ser visto en las mañanas claras.
Los lancheros de San Benito cuentan que han escuchado los relinchos del caballo en las noches del Día de San Juan, y que se oyen sus pasos en el fondo del lago. Los habitantes de la aldea El Remate, dicen que debido a las flores que le dieron al caballo, a la isla se le dio el nombre de Flores.

_________________


Kiaby- Admin
- Mensajes: 30
Fecha de inscripción: 10/11/2008
Edad: 25
Localización: Guatemala

Temas similares» leyenda de la Azucena
» Cuentos. Mitos. Leyendas.
» CUENTOS Y LEYENDAS DE HONDURAS
» Leyendas urbanas o mas bn cuentos para dormir =D
» KHA SANDRA Y EL MAR (cuentos y leyendas)
» Cuentos. Mitos. Leyendas.
» CUENTOS Y LEYENDAS DE HONDURAS
» Leyendas urbanas o mas bn cuentos para dormir =D
» KHA SANDRA Y EL MAR (cuentos y leyendas)
Página 1 de 1.
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.